QUALICER 2012

EL PAPEL DE LA BALDOSA CERÁMICA EN EL NUEVO SISTEMA DE DESARROLLO SOSTENIBLE
En colaboración con Lucía Gómez (Ingeniero Industrial) y María Quintela (Ingeniero en Organización Industrial, IAG INGENIEROS)

El modelo de construcción extendido en la sociedad, ha ignorado en general el aspecto ambiental. Actualmente se están introduciendo normativas a nivel nacional y europeo con la intención de regular la conservación del medioambiente y la salud de los ciudadanos. Es el caso de la Directiva 2010/31/CE del Parlamento Europeo por la cual en 2020 exigirá la aplicación de requisitos mínimos de eficiencia energética, calidad ambiental interior y rentabilidad en términos de coste-eficacia a todos los edificios de nueva planta, rehabilitaciones o reformas existentes. Es decir, los edificios tendrán que adaptarse a un nuevo sistema de desarrollo sostenible. Esta situación ofrece una nueva viabilidad económica al mercado de la construcción: la construcción sostenible.

Se entiende por sostenibilidad satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro para atender sus propias necesidades (Informe Brundtland, 1987). Así pues, la arquitectura sostenible debe considerar los recursos que va a utilizar, los consumos de agua y energía de los propios usuarios así como valorar los residuos que generará el edificio en el momento que se derribe.

Hoy en día existen una serie de organismos y sistemas internacionales de evaluación y certificación de edificios que establecen requisitos específicos para los edificios sostenibles. Sirven para proporcionar un estándar en el que comparar los niveles de diseño sostenible y eficiencia de los edificios. Entre ellos cabe destacar el sistema LEED, Líder en Eficiencia Energética y Diseño Sostenible. Desarrollado por el Consejo de Construcción Verde de Estados Unidos (US Green Building Council), es el sistema de clasificación más ampliamente utilizado. Evalúa seis aspectos de los edificios: sostenibilidad de la parcela, eficiencia en agua, eficiencia energética y renovables, materiales y recursos, calidad medioambiental interior e innovación en tecnologías y procesos.

Dentro de este marco de entorno sostenible, el sector azulejero debe apostar por la evolución de la industria de la baldosa cerámica hacia sistemas constructivos sostenibles. Los recubrimientos cerámicos cuentan ya de por sí con algunas ventajas a explotar. Una de ellas es la reciclabilidad de la baldosa cerámica, junto con otras cualidades como son su carencia de COVs (compuestos orgánicos volátiles), el escaso  mantenimiento que exige, su resistencia al impacto y la abrasión, y su durabilidad, hacen que el papel de los recubrimientos cerámicos en las viviendas y edificios del futuro sea relevante. Muchas son las cualidades que los recubrimientos cerámicos pueden aportar, por ejemplo en las áreas de materiales y recursos, calidad medioambiental interior y efecto isla de calor, baremos estipulados en el sistema de evaluación LEED anteriormente mencionado.

No sólo hay posibilidades para el sector azulejero en la promoción de la baldosa como material verde,  también los edificios que albergan a las empresas podrían certificarse para dar ejemplo de sus productos y reforzar el compromiso de sus fabricantes no solo con el medio ambiente sino también con un consumidor cada día más concienciado.

Proyectos de construcción sostenible de todo el mundo ya han optado por los recubrimientos cerámicos como material de construcción, algunos de ellos certificados LEED. Teniendo en cuenta las directivas aprobadas por los organismos institucionales, para que en un futuro se siga apostando por los recubrimientos cerámicos, la industria de la baldosa cerámica debe tomar parte en el ámbito de la construcción sostenible mediante el desarrollo del ecodiseño en sus productos.